sábado, 14 de abril de 2007

Vida de Insectos ¿POR JOAN SILVA?

Alimentación Se podría decir abiertamente que los insectos comen de todo. Aunque tratándose de tres cuartos de millón de especies, eso no debería asombrarnos. Los jugos de las plantas y también sus hojas y sus tallos y sus raíces; frutas, las que sean; granos de cereales; carne viva o muerta, fresca o en descomposición; madera, papel, telas; sangre (incluida la humana): todo puede ser alimento. Hay que decir que muchos insectos devoran... a otros insectos. Así, las ninfas de las libélulas o las chinches de agua se alimentan de insectos que andan por allí (y también de pequeños vertebrados acuáticos, como pececitos y renacuajos). Las mariquitas, también llamadas vaquitas de San Antonio, tienen una dieta a base de los pulgones que comen rosales y otras plantas. Por eso las rondan. Incluso se las cría adrede para cuidar el jardín. O sea que no solamente traen buena suerte... Algunos insectos –como las moscas comunes- no son muy exquisitas al escoger su menú. Lo mismo les da succionar azúcar o frutas que sudor o excrementos. Otros, en cambio, parecen saber lo que quieren. Tanto, que se los reconoce y denomina por su alimento predilecto, como la chinche de la malva o el escarabajo de la harina o el piojo de los libros. Otro que se devora los libros es el conocido tisanuro o pescadito de plata. La mayoría de los insectos son herbívoros, y la mayoría de los herbívoros son especialistas. O sea: comen una sola o en todo caso unas pocas especies de plantas. ¿No sería mejor cualquiera? ¿No tendrían así más alimento disponible? No, ellos siguen con su aburrida dieta. ¿Por qué? El fenómeno admite diversas explicaciones, tal vez complementarias. Ingenuamente se podría pensar: comen esa planta porque les gusta más, porque les atrae más su sabor o su color o lo que sea. Pero no es tan simple. Una razón posible es que las plantas contienen sustancias defensivas, suerte de venenos para hongos y para insectos. Los insectos, por su parte, han debido desarrollar a su vez mecanismos defensivos contra esos venenos. Y, como sería imposible desarrollar esos mecanismos para diversos venenos, se han especializado en un determinado vegetal. Otra explicación posible es que cada insecto ha elegido aquellas hojas que por algún motivo (tamaño, forma, color) lo protegen mejor o lo expone menos a sus depredadores naturales.

jueves, 12 de abril de 2007

anatomia de los insectos ¿por : joan silva ?

El cuerpo de los insectos está formado por tres regiones principales (llamadas tagmas) con funciones claramente diferenciadas. La cabeza contiene los órganos sensoriales: las antenas, de diverso tipo pero siempre dos; y los ojos, que pueden ser simples, denominados ocelos y normalmente tres; o compuestos por varios o muchos ocelos: 7 en ciertas hormigas, 4.000 en mosquitos y 12.000 en mariposas. También en la cabeza está el aparato bucal, sea masticador (el más primitivo), picador-chupador (mosquitos, chinches, piojos), lamedor (abejas) tipo esponja (moscas), tipo sifón o espiritrompa (mariposas), etcétera. El segundo tagma, el tórax, es el centro de la locomoción, porque lleva las seis patas (cada una articulada en varios segmentos) y las dos o cuatro alas, a veces útiles y a veces no. Cuando esas alas están algo más endurecidas que en otros grupos, se llaman tegminas. Tegminas tienen los grillos, las langostas, las cucarachas. Cuando las alas están totalmente endurecidas, quitinizadas, se denominan élitros, y quienes los portan son los escarabajos. El abdomen, finalmente, es el centro de la reproducción. Los insectos presentan sexos separados y muy diferenciados morfológicamente. En su gran mayoría son ovíparos; vale decir, se reproducen mediante los huevos que ponen sus hembras.

Sistemas y Aparatos El sistema nervioso principal de los insectos está formado por una sucesión de ganglios: los cinco primeros forman su “cerebro”. Pero también cuentan con el sistema estomogástrico que controla los movimientos del sistema digestivo y circulatorio; y con el sistema periférico que desempeña funciones sensoriales. Los insectos respiran por tráqueas, que se comunican con el exterior a través de unos orificios llamados espiráculos. En general, su respiración es pasiva, y no deben hacer movimientos especiales (como los humanos) para incorporar oxígeno a su organismo. Su sistema circulatorio es abierto, y su corazón es una suerte de tubo o cilindro hueco. El aparato digestivo está formado por un canal alimenticio de longitud variable.
Metamorfosis
Se denomina metamorfosis al conjunto de transformaciones externas e internas que sufre el insecto desde el huevo al estado adulto. Los que tienen una metamorfosis muy simple, porque ya nacen con aspecto de adulto, se denominan ametábolos. Por ejemplo, los tisanuros o pescaditos de plata. Los insectos de metamorfosis incompleta o hemimetábolos se caracterizan porque en sus estados juveniles son ninfas. Una ninfa es casi siempre bastante parecida al estado adulto –llamado imago-. Por ejemplo, ya tiene ojos del tipo de los adultos y no ocelos como las larvas; ya tiene verdaderas patas; ya tiene esbozos de alas. Este tipo de desarrollo muestran las chinches, las langostas, los pulgones... Por último, los de metamorfosis completa (holometábolos) pasan por varias etapas. En estado larval son muy diferentes de los adultos: no tienen ojos compuestos, ni patas, ni esbozos de alas. En el camino hacia su estado adulto cambian su cutícula (la delicada piel que los recubre) entre una y 23 veces según la especie. Después de la etapa larval, sucede la pupación: el insecto construye un capullo o elemento similar y dentro de él sufre cambios profundos, hasta que un día sale ya transformado en adulto. El ejemplo más conocido es la mariposa que surge del gusano de seda.

miércoles, 11 de abril de 2007

WWW.Google.com Partes de los insectos Que es un Insecto. Animal Planet. Qué es un Insecto Se han estudiado más de 750.000 especies de insectos, y son incalculables las que todavía falta conocer. De modo que hay entre ellos una fabulosa variedad. Sin embargo, existen características comunes que los definen. Seis patas: Los insectos pertenecen al grupo de los hexápodos. Porque los insectos adultos tienen tres pares de patas, aunque no siempre del mismo tamaño. Los grillos lucen formidables patas traseras, en tanto las delanteras de ciertas mariposas son casi invisibles y apenas útiles. Sin esqueleto: Los mamíferos, peces, aves y reptiles son “vertebrados”: tienen espina dorsal o columna vertebral. Los insectos, en cambio, no tienen un esqueleto interno o endoesqueleto. La parte de afuera –llamada tegumento- es una especie de “coraza” que sirve de protección y de sostén para sus músculos y demás. Es el exoesqueleto o esqueleto externo. Tres partes: El cuerpo de los insectos adultos está conformado por tres partes principales: la cabeza, el tórax y el abdomen. El tamaño relativo de estas partes entre sí es muy variable. Con alas: Muchos insectos han perdido la capacidad de volar, pero no las alas. Otros sí que las usan, como las moscas, que tienen un solo par desarrollado; o las libélulas, que portan dos. Las alas pueden tener escamas (como en las mariposas) o estar transformadas en un par de duros élitros más un par de alas membranosas (como en los escarabajos). También hay insectos directamente sin alas, entre ellos pulgas y piojos. Antenas: La presencia de antenas es característica de los insectos. Les sirven como órganos del gusto, del olfato y del tacto, además de permitirles orientarse y conservar el equilibrio. Pequeño tamaño: Comparados con los animales de sangre caliente, como aves y mamíferos, los insectos son en general diminutos. Miden pocos centímetros, o menos de un centímetro. Algunos son difíciles de distinguir a simple vista. Los insectos pertenecen al numerosísimo grupo de los artrópodos, que se caracterizan por tener exoesqueleto quitinoso, el cuerpo segmentado y dividido en regiones y apéndice articulados. Son artrópodos –pero no son insectos- las arañas, los escorpiones, los cangrejos y los ciempiés. Imágenes copyright © Getty Images 2007 BACHILLER: PEÑA SOELY

La Especie Dominante ¿ por joan silva ?

pasado La clase Insectos se conoce desde el período Carbonífero, que comenzó hace 350 millones de años. De ese momento de la era Paleozoica quedan impresiones de libélulas gigantescas, de hasta 75 cm., seguramente el primer animal capaz de volar. ¿Cómo se produjeron esas impresiones? La libélula muerta quedó cubierta de barro blando, que al secarse la presionó y calcó su forma: cuando el barro se convirtió en piedra, quedó en ella una vívida imagen del animal desaparecido. En la región del Báltico se han conservado insectos del Terciario admirablemente incluidos en gotas de ámbar (este hecho es clave en el argumento de la película Jurassic Park). El proceso es así: el insecto ha quedado pegado y finalmente envuelto en la resina que brota de ciertas coníferas. Esa resina también se volvió fósil: es el ámbar. Los animales así incluidos se conservan perfectamente a lo largo de los tiempos geológicos, manteniendo su color, forma, tamaño y brillo. ¡Son muy fáciles de estudiar! Pero cuidado: si entran en contacto con el aire, se desintegran.
En el Presente El número de insectos que habita hoy en la Tierra excede la comprensión humana: la cifra llevaría demasiados ceros. ¡Sólo de hormigas, se habla de unos 10.000 trillones! Se conocen unas 750.000 especies de insectos, más que todas las del restante reino animal. Los insectos constituyen 3/4 partes de la vida del planeta. Excepto en las regiones polares y en los océanos, hay insectos por todas partes: en pantanos y desiertos, sobre los árboles y bajo la tierra, en todos los ambientes, incluyendo el clima artificial de las viviendas humanas. Insectos. Convivimos con ellos sin darnos cuenta. Los odiamos cuando se comen nuestra ropa o nuestros libros o nuestros muebles, o cuando interrumpen nuestro sueño con su zumbido. Les tememos cuando sus picaduras, además de doler, pueden transmitir enfermedades. Los combatimos cuando, llevados por su instinto, pretenden arruinar nuestras cosechas y nuestra comida. Sin embargo, tenemos que agradecerles la miel y la seda y las flores y los frutos que ayudan a fertilizar y los animales que de ellos se alimentan y tantos otros benéficos aportes. Los insectos no son ni buenos ni malos. Son parte esencial de la vida en este planeta, y una increíble, riquísima expresión de la naturaleza que vale la pena conocer. La ciencia que estudia a los insectos se denomina Entomología.
En el Futuro Por su número, distribución y resistencia, los insectos parecen los animales más aptos para sobrevivir en caso de catástrofe planetaria. Muchos científicos opinan que cuando el hombre, los mamíferos, las aves y los reptiles no encuentren condiciones para la vida, los insectos -o, al menos, unos cuantos de ellos- seguirán respirando, alimentándose y reproduciéndose. Pero cada día estamos más seguros de que los insectos serán esenciales para la prolongación de la especie humana, en especial por su valor alimenticio. ¿Se puede comer insectos? Quizás sin saberlo, los consumimos todos los días. La Dirección de Alimentos de los EE.UU. (FDA) admite, por ejemplo, hasta 75 trozos de insectos en 55 mililitros de chocolate caliente, y hasta 60 pulgones en una porción de brócoli congelado. Son sólo dos ejemplos entre cientos. Hay unas 2.000 especies de insectos que (debidamente limpiados y preparados) el hombre puede ingerir sin problemas: abejas, hormigas, piojos, moscas, grillos, de todo. Según la Biblia, San Juan Bautista sobrevivió en el desierto comiendo saltamontes y miel salvaje. A Aristóteles le encantaban las cigarras. Las termitas asadas son el plato predilecto de muchos africanos. En las calles de México es común ver consumir chapulines (langostas) y chinches tostadas. En Argentina, los indios guaraníes ingieren larvas de escarabajos. Y así, en todas partes del mundo.
Los insectos tienen el doble de proteínas que la carne de vaca o de ave. Y se aprovechan mucho más. Brindan calorías, pero no colesterol. Además contienen sales minerales, calcio, magnesio y vitaminas del grupo B. Y muy importante: abundan, son fáciles de recolectar y de criar, de conservar y de cocinar. Simplemente, debemos aprender a comerlos. www.animalplanetlatino.com/guia_insectos/insectos_nadan/index.shtml - 29k -

¿Qué es un Insecto ? por :joan silva

Se han estudiado más de 750.000 especies de insectos, y son incalculables las que todavía falta conocer. De modo que hay entre ellos una fabulosa variedad. Sin embargo, existen características comunes que los definen. Seis patas: Los insectos pertenecen al grupo de los hexápodos. Porque los insectos adultos tienen tres pares de patas, aunque no siempre del mismo tamaño. Los grillos lucen formidables patas traseras, en tanto las delanteras de ciertas mariposas son casi invisibles y apenas útiles. Sin esqueleto: Los mamíferos, peces, aves y reptiles son “vertebrados”: tienen espina dorsal o columna vertebral. Los insectos, en cambio, no tienen un esqueleto interno o endoesqueleto. La parte de afuera –llamada tegumento- es una especie de “coraza” que sirve de protección y de sostén para sus músculos y demás. Es el exoesqueleto o esqueleto externo. Tres partes: El cuerpo de los insectos adultos está conformado por tres partes principales: la cabeza, el tórax y el abdomen. El tamaño relativo de estas partes entre sí es muy variable. Con alas: Muchos insectos han perdido la capacidad de volar, pero no las alas. Otros sí que las usan, como las moscas, que tienen un solo par desarrollado; o las libélulas, que portan dos. Las alas pueden tener escamas (como en las mariposas) o estar transformadas en un par de duros élitros más un par de alas membranosas (como en los escarabajos). También hay insectos directamente sin alas, entre ellos pulgas y piojos. Antenas: La presencia de antenas es característica de los insectos. Les sirven como órganos del gusto, del olfato y del tacto, además de permitirles orientarse y conservar el equilibrio. Pequeño tamaño: Comparados con los animales de sangre caliente, como aves y mamíferos, los insectos son en general diminutos. Miden pocos centímetros, o menos de un centímetro. Algunos son difíciles de distinguir a simple vista. Los insectos pertenecen al numerosísimo grupo de los artrópodos, que se caracterizan por tener exoesqueleto quitinoso, el cuerpo segmentado y dividido en regiones y apéndice articulados. Son artrópodos –pero no son insectos- las arañas, los escorpiones, los cangrejos y los ciempiés.
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Rosa María Patiño Beltrán Ma. del Carmen Hernández Terrones

La cucaracha: es uno de los insectos más antiguos que se conocen. Sus huellas se encuentran ya en las estratificaciones del carbonífero superior, pero las especies modernas difieren muy poco de sus ancestros. El término “cucaracha” parece provenir del latín cocum (grano o semilla) y la terminación acha (del italiano accio), que significa bajo o despreciable. Se cree que las ninfas de estos insectos eran acuáticas o semiacuáticas y vivían en lagunas pantanosas; por tal motivo, habrían desarrollado un excelente sistema inmune de defensa contra microorganismos. Estas especies son omnívoras, ya que se alimentan de gran variedad de material alimenticio. Habitualmente desechan por la boca residuos de alimento y dejan caer heces donde quiera; también arrojan una secreción nauseabunda por hocico y glándulas del cuerpo, lo que da el olor típico de cucaracha. Son aplanadas dorsoventralmente y con un tegumento liso; su color varía del café castaño al negro en especies que invaden los hogares como plagas. Tienen aparato bucal mordedor- masticador y dos pares de alas. Hay entre tres mil 500 y cuatro mil especies conocidas. Algunas investigaciones indican que pueden provocar fiebre, asma bronquial, dermatitis y urticaria en individuos susceptibles, así como alergias por diversos mecanismos: si hay contacto con el insecto, éste camina sobre una persona o la toca, por inhalación de sustancias emitidas por dichos organismos, por ingestión de alérgenos, cuando se comen alimentos parcialmente consumidos por ellos y por mordedura del insecto. Las cucarachas como vectores prefieren ambientes donde se encuentran tanto los patógenos humanos como el alimento. Pueden portar patógenos en el interior y el exterior de sus cuerpos, o permanecer sobre la cutícula, en el tracto digestivo y heces, al grado de que suelen ser portadores mecánicos. La evidencia, aunque circunstancial, es lo suficientemente fuerte para justificar programas de control integral. El ciclo de vida de las cucarachas es el huevo, ninfa y adulto; el número de huevecillos en cada cápsula varía según la especie. Por ejemplo, la Periplaneta americana tiene unos 24, produce 90 ootecas y emerge en 32 a 53 días; la Blatta orientalis tiene 16, produce 18 ootecas y demora de 42 a 81 días; la Supella longipalpa logra entre 16 y 18 y produce 18 ootecas, dura 90 días; la Blatella germánica consigue de 30 a 50, produce de cuatro a seis ootecas y surge en 28 días. Las ninfas, al eclosionar, por lo general no tienen alas; inmediatamente después de cada muda son casi blancas. El número de estadios puede variar de acuerdo a la especie. El adulto de Periplaneta americana tiene 13 mudas y dura de 285 a 642 días; la Blatta orientalis y la Supella longipalpa son de casi un año; la Blatella germanica experimenta siete mudas y es de 200 a 303 días.
CUSUR Centro Universitario del Sur CUSUR
      • BACHILLER : NEREIDA VERA

martes, 10 de abril de 2007

cómo forman su exoesqueleto los escarabajos

científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) de EEUU han descubierto cuáles de los genes de los escarabajos son los responsables de producir su impresionante esqueleto externo. hay solamente tres genes que dirigen el complejo proceso. Un gen estimula la producción de la cutícula exterior, llamada dermatoesqueleto, mientras otro gen incita a una enzima a comenzar la construcción de la cutícula que cubre los intestinos del insecto. El tercer gen termina el proceso, causando que el esqueleto exterior se endurezca para volverse una armadura protectora, que protege al insecto contra heridas, infección y desecación. Para que sirviera como modelo, los investigadores escogieron un insecto muy estudiado: el escarabajo rojo de la harina (Tribolium castaneum, Coleoptera: Tenebrionidae). Este escarabajo de color rojizo es bien conocido en el sector de los granos por sus costosas invasiones a los cereales y nueces almacenados. Usando una técnica llamada interferencia de ARN, los investigadores inhibieron ciertos genes para determinar cuáles son los involucrados en sintetizar la materia quitinosa que forma el esqueleto externo de los insectos. Así supieron que habían identificado uno de los genes claves cuando, después de desactivarlo, la cutícula de los escarabajos investigados quedó blanca y blanda, no se coloreó o endureció como debería.
bachiller: joan silva

sábado, 7 de abril de 2007

Los insectos siguen un modelo por Rodriguez Alfredo

Los insectos sociales, artífices de estructuras complejas de organización, actúan de la misma forma que lo hace la naturaleza para introducir cambios en las características de los organismos superiores, según una investigación interdisciplinar que ha conseguido incluso modelizar estos procesos. Por Eduardo Martínez de la Fe. Los insectos sociales construyen nidos, caminos o cementerios tan sofisticados que son imposibles de concebir individualmente, lo que ha despertado el interés de la ciencia por comprender los mecanismos que permiten a estos insectos construir estructuras complejas. Ahora se han descifrado por primera vez estos mecanismos, gracias a las técnicas combinadas de las ciencias no lineales y la etología: la morfogénesis de estas estructuras sociales complejas se basa en el mecanismo de activación e inhibición que se produce en la formación de algunas características de los organismos superiores y demuestra que los insectos sociales de alguna forma reproducen estas inestabilidades biológicas para construir todo el conjunto de estructuras espaciales que caracteriza su organización social. En la naturaleza se necesitan dos elementos para configurar un modelo biológico: la activación y la inhibición. La activación es el proceso de regeneración que amplifica las pequeñas variaciones que se producen en el proceso de concentración de nuevas características, como el cambio en el color de la piel de un animal. La inhibición es la que permite que las nuevas cualidades se concentren en un lugar del espacio y produzcan un cambio localizado y no general, lo que establece singularidades. El ejemplo de las rayas de los tigres o de las cebras es el más elocuente al respecto. Doble mecanismo La construcción de estructuras sociales complejas por parte de los insectos responde a estos mecanismos de activación e inhibición, ya que en el momento de construir un cementerio, las hormigas eligen el sitio donde han de amontonar los cadáveres no por selección individual, sino por comportamiento espontáneo de individuos que coinciden en el depósito. Al mismo tiempo, concentran los cadáveres en un mismo punto, tal como hace la pigmentación de la piel de algunos animales, dejando otros espacios para las demás actividades. Los insectos no poseen ninguna representación previa o planificación de la estructura global que van a construir. Estas estructuras, como los nidos, cementerios, caminos, etc., requerirían para su concepción la dimensión de varios centenares de insectos, pero surgen como resultado de las interacciones individuales y de la interacción de estos individuos con el entorno. El resultado es una estructura global que escapa por completo a la dimensión del individuo, ya que la información pormenorizada en cada uno de ellos tiene un tamaño mucho más pequeño que el de la estructura resultante. Trascendencia individual Es decir, la arquitectura tiene una dimensión que escapa a la capacidad de cada uno de sus creadores, que han participado en su construcción sin percibir el alcance de su actuación individual. La investigación, en la que han participado el CNRS de Francia, la Universidad Paul Sabatier de Toulouse, la Universidad Libre de Bruselas, la Universidad Politécnica de Cataluña y el Santa Fe Institute, y que se ha publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, ha estudiado una estructura compleja bien conocida de las hormigas, la creación de cementerios para almacenar los cadáveres, basándose en experimentación y modelización. La investigación ha analizado concretamente las densidades de cadáveres alojados y los tamaños de los muros construidos por las hormigas, así como la distribución espacial. Ha determinado que estos comportamientos se pueden modelizar matemáticamente, ya que en condiciones iniciales y de densidad idénticas, las agregaciones de cuerpos siguen siempre los mismos patrones, tanto en el modelo matemático como en la realidad de las hormigas, lo que permite incluso predecir con exactitud el desarrollo de un cementerio. La verdad de Turing La investigación demuestra por vez primera que las estructuras espaciales producidas por los insectos sociales utilizan procedimientos similares a los formulados por Alan Turing hace cincuenta años para explicar la morfogénesis de diversas cualidades de especies animales como el color de la piel de tigres y jirafas, según el principio de activación-inhibición. Del trabajo se desprende una nueva visión del conocimiento animal y, más particularmente, de la capacidad cognitiva individual necesaria para producir en grupo estructuras complejas.

jueves, 5 de abril de 2007

Insectos y evolución: descubren secretos sobre el exoesqueleto y las alas por Rodriguez Alfredo

Un equipo de biólogos ha descubierto la estructura y secuencia genética de la hormona que hace que los insectos desarrollen sus corazas externas y permite que extiendan sus alas. Estos resultados responden a más de 40 años de preguntas sobre el desarrollo de los insectos. Trabajando con la mosca de la fruta, los investigadores determinaron la secuencia genética de la hormona "bursicon" (en castellano se la llama bursicona), que se ha confirmado es la responsable de endurecer el exoesqueleto después de cada muda de un insecto mientras crece hasta la edad adulta, y descubrieron también que es responsable de permitir a los insectos en desarrollo que entiendan sus alas. La investigación fue publicada de julio el 13 en la revista Current Biology por Hans-Willi Honegger y Elisabeth Dewey, biólogos e investigadores de Vanderbilt University en la universidad de Cornell y la universidad de Washington, Seattle. Honegger espera que esta investigación y los estudios en curso sirvan para identificar el receptor de la hormona bursicona, lo que abrirá caminos para controlar pestes. "La bursicona es absolutamente necesaria para la supervivencia del insecto. Cuando uno conoce el receptor y tambien la hormona, se puede producir un inhibidor que se ajuste al receptor", explicó. "Actuaría solamente en los insectos que están en el proceso de muda, de modo que se puede usar en el tiempo exacto en el que están mudando los insectos específicos de esa plaga. Esto es especialmente aplicable a los brotes epidémicos de insectos plaga como las langostas migratorias, que mudan juntas por millares". La mosca de la fruta, Drosophila melanogaster (Diptera: Drosophilidae), es una colaboradora esencial en la investigación biológica. Las mismas características que la hacen muy molesta en nuestras cocinas —tamaño pequeño, reproducción prolífica y crecimiento rápido— hacen que sea un modelo perfecto para estudiar genética y desarrollo. Ha sido el foco de la investigación de millares de científicos por más de 100 años. A pesar de tanto estudio riguroso, la estructura genética de una de las hormonas claves que están implicadas en el desarrollo de la mosca de la fruta, bursicona, seguía siendo desconocida. "[La hormona] bursicona fue descubierta en 1935. Un estudio de Gottfried Fraenkel en 1962 demostró su papel en el endurecimiento y oscurecimiento de la cutícula", dijo Honegger. "Ahora tenemos la primer información verdadera sobre ella, una información que la gente tenía sobre otras hormonas de los insectos hace 15 años, así que estamos muy entusiasmados". Los insectos deben desprenderse de su vieja piel o cutícula externa periódicamente para crecer. La nueva cobertura externa se endurece y su color se oscurece. Ambos procesos ocurren por la activación de una serie de cinco hormonas. Desde 1990 se conocían la estructura, secuencia genética y características bioquímicas de cuatro de estas hormonas; la de la quinta, bursicona, no. Utilizando métodos bioquímicos, los investigadores apuntaron a determinar la secuencia genética y estructura molecular de la bursicona para confirmar que ésta era la que iniciaba el proceso de endurecimiento. En la primera fase del trabajo, el equipo se puso en la tarea de determinar la secuencia genética de la bursicona. Utilizando cucacrachas, los estudiantes de Honegger pudieron colectar y purificar una pequeña muestra de la hormona. Enviaron esta muestra a un laboratorio en la universidad de Harvard que la secuenció químicamente y envió de regreso las cuatro cortas secuencias de aminoácidos de los que estaba compuesta la muestra. Utilizando esta secuencia, Dewey, investigadora pos doctoral en el laboratorio de Honegger, corrió unas búsquedas en el genoma de la mosca de la fruta y encontró que cuatro de las tres secuencias se repetían en el gen CG13419 de la mosca de la fruta. Ella comparó la secuencia con genomas conocidos de otros insectos y también encontró las secuencias en ellos, lo que llevó al equipo a determinar que la bursicona tiene la misma secuencia genética en las distintas especies. Entonces los investigadores utilizaron la información de secuenciación para determinar la estructura de la molécula de la bursicona. Encontraron que su estructura la hace miembro de un grupo de moléculas conocidas como proteínas del nodo cistina. Las proteínas del nodo cistina son muy conocidas debido a su estructura molecular, que se repite en las especies de mamíferos, de tres lazos de aminoácidos unidos en una configuración específica y única. La proteína conocida como factor del crecimiento tiene la configuración del nodo de cistina. "Lo excitante es que esta es la primera proteína del nodo cistina que cumple una función que se ha encontrado en los insectos", dijo Honegger. "Lo que se puede extraer de esto es que la naturaleza es verdademente muy ahorrativa. Crea la misma estructura y la usa para diferentes funciones". Honegger y sus colegas quisieron llevar sus hallazgos al siguiente nivel, determinando que la secuencia genética que habían encontrado de hecho codificaba a la bursicona, cosa que lograron gracias a los resultados de unas investigaciones anteriores con células nerviosas. Se comprobó en moscas de la fruta transgénicas. En la prueba final, Susan McNabb de la universidad de Washington observó moscas de la fruta mutantes con exoesqueletos que mostraban defectos o que no se habían endurecido por completo. Encontró que todas estas mutantes tenían mutaciones en el gen que habían identificado para la bursicona. Las mutantes mostraron además una sorpresa: no sólo no se formaban bien su cubiertas exteriores, sino que no podían expandir sus alas. "Esto significa que la bursicona tiene una segunda función, no sólo para el endurecimiento del exoesqueleto sino para la extensión de las alas", dijo Honegger.

sábado, 31 de marzo de 2007

LA CRÍA DE INSECTOS Y SUS APLICACIONES EN LA CONSERVACIÓN POR RODRIGUEZ ALFREDO

Cuando se habla de cría de insectos en cautiverio en muchas ocasiones se asocia esta actividad a prácticas educativas o como un simple pasatiempo o afición. La cría de insectos presenta una serie de aplicaciones biológicas que van más allá de ser un sistema de producción de individuos. Lo primero que se debe decidir cuando se desea iniciar un procedimiento de cría en cautiverio es su finalidad. Si el objetivo es el de obtener una serie de ejemplares para mantener colecciones de referencia de insectos, esta actividad se simplifica a contar con lo necesario para la producción de individuos. Pero si el objetivo es el de estudiar ciclos vitales, patrones de comportamiento e inclusive la obtención de varias generaciones consecutivas, se requiere de una metodología especifica que permita mantener las especies de manera que puedan ser estudiadas en cualquier momento sin alterar las condiciones de vida, ni el medio físico en que se desarrollan (Verdugo, 1995).
Para que el proceso de cría sea exitoso, es conveniente obtener un conocimiento preciso del hábitar en el cual viven las especies que se pretender criar, sus condiciones de temperatura, humedad, régimen alimenticio, duración de sus diferentes estados, tipo de metamorfosis, etc. Así mismo se debe tener en cuenta los riesgos que conlleva la cría en un medio de reducido espacio, las infecciones, la desecación, el canibalismo, e incluso otros riesgos por mecanismos fisiológicos desconocidos (Carabajal, 1995). Contando con esta información y siguiendo la metodología adecuada, es posible realizar diversas investigaciones de acuerdo con el objetivo que se persigue. La cría en cautiverio permite el desarrollo de estudios de ciclos de vida completos, de comportamiento animal y de relaciones de parasitismo; así mismo, es posible iniciar programas de control de plagas para aquellas especies de importancia agrícola, así como también la instauración de programas de conservación de especies, los cuales van desde el mantenimiento de poblaciones hasta el uso y manejo sostenible de especies de insectos promisorias.
El conocimiento de los ciclos de vida de los insectos puede dar respuesta a muchos intereses, desde el esclarecimiento de las relaciones filogenéticas, hasta explicaciones de tipo adaptativo sobre las estrategias de historia de vida y otros cuestionamientos de índole ecológico y sistemático. Una de las inquietudes enmarcadas dentro del manejo sostenible de las especies está relacionada precisamente con el conocimiento de los ciclos de vida, ya que esto permite dar respuesta a preguntas como:
• Cómo se producen los cambios a través del tiempo en cuanto a crecimiento y desarrollo?
• Qué condiciones ambientales aseguran el éxito de los ciclos de vida?
• Cómo se relacionan la calidad y la cantidad de alimento con la bioenergética de los procesos del desarrollo?
La cría de insectos, junto con el seguimiento de los ciclos de vida de las especies, no solamente permite estudiar los aspectos más relevantes sobre su biología, sino que además facilitan los programas de manejo para el control de plagas en aquellas especies que son de importancia agrícola. Así, es posible identificar las relaciones entre la fenología de las especies en observación con las principales plantas hospederas que puedan tener importancia económica.
La cría en cautiverio de insectos como los escarabajos resulta en ocasiones complicada debido a los variados hábitos alimenticios de los diferentes grupos de Coleoptera. No ocurre lo mismo para el caso de órdenes esencialmente comedores de hojas, como por ejemplo, el orden Lepidoptera. Para la cría de escarabajos de hábitos xilófagos, saprófagos o saproxilófagos, se debe seguir una metodología y cuidados especiales. Luego de la captura de una pareja, ésta debe ser transferida a un terrario de vidrio suficientemente amplio para poder mantener a los adultos. El terrario debe estar a una temperatura cercana a la del entorno natural de los escarabajos y contar con un sustrato compuesto por una mezcla de tierra o humus y madera descompuesta. A los adultos se les debe dar alimentación adecuada a base de líquidos dulces o trozos de fruta fresca, como banano o papaya. Si los ejemplares fueron encontrados en un tronco caído, es recomendable proporcionarles trozos de madera del mismo tronco. Luego del apareamiento del macho y la hembra se obtendrán los huevos, los cuales pueden ser recuperados cuidadosamente del fondo del terrario y transferidos a cajas de plástico individuales donde seguirán su desarrollo hasta convertirse en larva. Para alimentar los estados larvales se les debe mantener con dietas artificiales, mezclas de maderas blancas, materia orgánica y humus, que permiten el normal crecimiento y desarrollo hasta llegar la etapa adulta (Amat, et al , 2003).
Especies de escarabajos emblemáticas de Colombia como el escarabajo hercules Dynastes hercules (Coleoptera: Melolonthidae: Dynastinae), han sido criadas bajo condiciones controladas en cautividad con el fin de c aracterizar sus estados inmaduros (huevo, larva de primer, segundo y tercer instar, pupa, imago), cuantificar las variaciones de talla y biomasa de los estados larvales y analizar el crecimiento de las larvas en relación con el consumo de alimento, entre otros objetivos (Gasca, 2002). Dynastes hercules es una especie que, debido a su alta capacidad reproductiva, su fácil manejo y a su ciclo de vida controlable, presenta características favorables para el establecimiento de procedimientos de cría en cautiverio, con los cuales es factible iniciar programas de conservación. Debido a su gran talla, vistosidad y colores, esta especie neotropical es muy apreciada en países europeos y asiáticos, en donde es considerada como una “mascota”; constituyéndose en la mayoría de los casos en un elemento de tráfico ilegal.
Gracias a la información biológica obtenida a partir de este tipo de estudios, ha sido posible la elaboración y realización de planes de manejo, uso sostenible y conservación de las poblaciones del escarabajo hércules en Colombia. Teniendo en cuenta su carácter de recurso biológico como producto forestal no maderable, se ha propuesto la implementación de sistemas de aprovechamiento comercial bajo condiciones in situ de poblaciones de escarabajos hercules. (Gasca, 2003). Los sistemas de aprovechamiento son medios de producción basados en el manejo poblacional en vida libre de carácter monoespecífico o multiespecífico y permiten hacer uso del hábitat natural de los escarabajos sin causar ningún tipo de perturbación al ecosistema manteniendo así las condiciones naturales a las cuales están adaptadas las especies. El desarrollo de estas iniciativas constituye una alternativa productiva sostenible que permite el manejo racional del bosque tropical, y una oportunidad para que las comunidades rurales encuentren una fuente de ingresos alterna a partir del manejo sostenible de recursos naturales in situ.
Literatura citada
AMAT. G., M. G. ANDRADE & H. J. GASCA. (Eds). 2003. Escarabajos y mariposas: tesoros de la amazonia. Proyecto: “FACTIBILIDAD BIOLOGICA, ECONOMICA Y SOCIAL DE LA CRIA DE INSECTOS: UNA EXPERIENCIA CON MARIPOSAS (LEPIDOPTERA) Y ESCARABAJOS (COLEOPTERA)”. Notas Divulgativas del Instituto de Ciencias Naturales: Nueva Serie. No 1.CARABAJAL. E. 1995. Cría de Carabus en cautividad. Boletín de la SEA. Sociedad Entomológica Aragonesa. 9: 17-20.GASCA. H. J. 2002. Crecimiento y desarrollo de Dynastes hercules (L.), (Coleoptera: Melolonthidae: Dynastinae); Un estudio parcial de su ciclo de vida. Tesis de grado. Departamento de Biología. Universidad Nacional de Colombia.GASCA. H. J. 2003. Protocolos para el manejo de especies de escarabajos Dynastes spp., en sistemas de aprovechamiento comercial. En: Becerra M. T. 2003 (ed). Lineamientos para el manejo sostenible de sistemas de aprovechamiento de recursos naturales in situ .VERDUGO. A. 1995. Experiencias en la cría en cautividad de coleópteros. Boletín de la SEA. Sociedad Entomológica Aragonesa. 9: 21-23.

viernes, 30 de marzo de 2007

¿Qué es un Insecto? POR RODRIGUEZ ALFREDO

¿Qué es un Insecto? Los Insectos son artrópodos (su cuerpo es duro por lo que sus articulaciones son blandas, lo que les permite tener movimientos, ya sea de sus patas, antenas u otros apéndices). Sus principales características es que poseen seis patas, y su cuerpo está segmentado en 3 partes (cabeza, tórax y abdomen), no tienen un esqueleto interno, en vez de éste, poseen un exoesqueleto (esqueleto externo). El cuerpo de los insectos está principalmente compuesto de Quitina, lo que les da la característica, en general, de un cuerpo duro y lustroso. Estos hermosos artrópodos poblan gran parte de nuestro planeta, cosa que han logrado por su gran capacidad de adaptación a todos los hábitad. Algunos ejemplos de insectos son los escarabajos, mariposas, avispas, hormigas, etc. No son insectos las arañas, los cienpies ni los chanchitos de tierra.
¿Qué es la Entomología? La Entomología es la ciencia que trata y estudia a los insectos, tanto en sus aspectos biológicos particulares como en sus relaciones de parentesco.La Entomología a medida que han pasado los años ha tenido que ir especializándose, en ramas que desean conocer en detalle a estos pequeños individuos, es asi como ha surgido la Entomología Agrícola, como respuesta a los ataques que sufrían los monocultivos, asi también surgió la Entomología Forestal, entomología Veterinaria y la Entomología Médica. No es dificil comprender el por que de querer enteder a los insectos y su comportamiento, ya que nuestro entedimiento sobre ellos nos ayuda por ejemplo a hacer frente a las plagas que arrazan nuestros cultivos. Esta ciencia, surgió hace mucho tiempo atrás, ya en la época de los filósofos se admiraba a estos pequeños animales, uno de ellos fue Aristóteles.Los primeros científicos se dedicaron a observar sus comportamientos por mera curiosidad y a medida que paso el tiempo debido a la interrelación con estos animales, el hombre se vio en la necesidad de saber más aún de éstos. Fue así que surgió la imperiosa necesidad de ordenarlos y agruparlos. Así los primeros científicos los agruparon ya sea por diferencias morfológicas (diferencias fisicas), hábitos alimenticios, aparatos bucales, etc. Como consecuencia de esto se debía crear un sistema de clasificación general para poder clasificarlos científicamente. Así Carl Linneus, el padre de la clasificación actual crea en el año 1758 la Nomenclatura Binomial, en su conocido Sistema Naturae, en el cual trata de agrupar a los insectos en una de serie de categorias.Su proposición es simple y está basado en la especie, la cual debe llevar un nombre en latín y conformado por dos palabras: la primera, cuya letra inicial es mayúscula, representa al género (agrupación de especies que comparten ciertas características), seguida de otra palabra que es la que individualiza a la especie en sí. En suma es como si se escribiera primero el apellido y luego el nombre de pila; estos nombres aparecen en las publicaciones siempre en letra cursiva. Lama guanicoe (guanaco, animal emparentado con la vicuña: Lama vicugna) Al final del nombre aparece el apellido del investigador que describió por primera vez la especie, a lo cual se puede agregar el año en que publicó esa descripción. Tal como en los demás organismos vivos, en los insectos las especies se agrupan en géneros, los géneros se agrupan en familias y estas últimas en Órdenes, conformando la agrupación de todos los Órdenes el grupo de los insectos (Clase Insecta). En resumén, la clasificación de los seres vivos es un sistema jerarquizado de categorías.